domingo, 2 de agosto de 2009

Extras de Crepusculo♥

Emment y el oso

Me sorprendió encontrar un extraño vinculo creciendo entre Emmet y yo, especialmente teniendo en cuenta que él había sido el que más miedo me daba de todos ellos. Tenia que ver con el modo en que ambos habíamos sido elegidos para entrar en la familia; los dos habíamos sido amados – y habíamos amado en respuesta – mientras éramos humanos, aunque por poco tiempo para él. Solo Emmet recordaba – y solo él comprendía el milagro que Edward era para mí. Hablamos de ello por primera vez una tarde mientras los tres estábamos sentados en los sofás de la habitación principal, Emmet entreteniéndome tranquilamente con recuerdos que eran mejores que cuentos de hadas, mientras Edward se concentraba en el canal de cocina – había decidido que quería aprender a cocinar, ante mi incredulidad, y le era difícil sin el apropiado sentido del gusto o del olfato. Después de todo había algo que no sabia hacer de forma natural. Su perfecto entrecejo se frunció mientras el famoso chef sazonaba otro plato de acuerdo a su gusto. Yo suprimí una sonrisa. “Para ese entonces él ya había terminado de jugar conmigo, y supe que iba a morir.” Recordó Emmet suavemente, dando un giro al relato de sus años humanos con la historia del oso. Edward no nos prestaba ninguna atención; ya la había oído antes. “No podía moverme, y mi conciencia se estaba disipando, cuando escuché lo que pensé que seria otro oso, y una lucha por ver quien se quedaba con mi cadáver, supuse. De repente sentí como si volara. Me imaginé que había muerto, pero intenté abrir los ojos de todos modos. Y entonces la vi -” Su rostro parecía incrédulo ante el recuerdo; yo le comprendía completamente, “– y supe que estaba muerto. Ni siquiera me importaba el dolor – luché por mantener mis párpados abiertos, no quería perderme ni un segundo el rostro del ángel. Estaba delirando, por supuesto, preguntándome por que no habíamos llegado al cielo aún, pensando que debía de estar más lejos de lo que yo había creído. Y entonces me llevó ante Dios.” Él rió con su risa profunda y atronadora. Yo entendía perfectamente qué alguien hubiese pensado aquello. “Pensé que lo que ocurrió a continuación era mi juicio final. Había tenido un poco de demasiada diversión durante mis 20 años humanos, así que no me sorprendieron las llamas del infierno” Rió de nuevo, aunque yo me estremecí. El brazo de Edward me rodeó con más fuerza de forma inconsciente. “Lo que me sorprendió fue que el ángel no se marchó. No podía entender como algo tan hermoso podía estar en el infierno junto a mí – pero estaba agradecido. Cada vez que Dios venia a echarme una ojeada, yo temía que se la llevase, pero nunca lo hizo. Comencé a pensar que quizás esos predicadores que hablaban de un Dios piadoso tenían razón después de todo. Y entonces el dolor desapareció…y me lo explicaron todo. Les sorprendió lo poco que me afectó todo ese asunto de los vampiros. Pero si Carlisle y Rosalie, mi ángel, eran vampiros ¿Qué tan malo podía ser aquello?” Yo asentí, completamente de acuerdo, mientras él continuaba. “Tuve unos cuantos problemas con las reglas…” rió entre dientes. “Tenias las manos llenas conmigo al principio, eh?” el empujón juguetón de Emmet al hombro de Edward nos balanceó a los dos. Edward dejó escapar un leve gruñido sin apartar la vista de la TV. “Así que ya ves, el infierno no es tan malo si consigues mantener a un ángel a tu lado” me aseguró de forma traviesa. “Cuando él consiga aceptar lo inevitable, te irá bien” El puño de Edward se movió tan rápidamente que no vi lo que golpeó a Emmet lanzándole sobre el respaldo del sofá. Los ojos de Edward no se apartaron de la pantalla. “Edward!” le reprendí, horrorizada. “No te preocupes, Bella” Emmet estaba tan sereno, de vuelta en su asiento. “Sé dónde encontrarle” Miró por encima de mi hacia el perfil de Edward. “Tendrás que hacerlo alguna vez” advirtió. Edward a penas si gruñó de nuevo como respuesta sin alzar la mirada.


El Baile

-¿Cuándo piensas decirme que es lo que pasa Alice?
-Ya verás, se paciente- ordenó sonriendo socarronamente
Estábamos en mi camioneta pero ella estaba conduciendo, tres semanas más y podría liberarme del yeso para caminar, después iba a poner mi pie sano a trabajar, en realidad me gustaba manejar.
Era finales de mayo y de alguna manera la tierra alrededor de Forks se las había arreglado para verse mas verde de lo normal, era hermoso por supuesto, y yo de alguna manera, me estaba reconciliando con el bosque, por que había pasado más tiempo ahí que usualmente, la naturaleza y yo todavía no éramos muy amigos, pero estábamos acercándonos. El cielo era gris pero de cualquier manera daba la bienvenida, era un gris perlado, no sombrío, y no parecía que fuera a llover, estaba casi lo suficientemente cálido para mí, las nubes eran densas y seguras, el tipo de nubes que me parecían lindas por la libertad que garantizaban. Pero a pesar del entorno agradable, yo me sentía nerviosa por el extraño comportamiento de Alice.
Había insistido en un día absolutamente para chicas este sábado por la mañana, llevándome a Port Angeles para hacernos manicure y pedicure. Se negó a dejarme usar el sencillo tono rosa que yo había elegido, en su lugar ordenó a la manicurista que pintara mis uñas con un barniz rojo obscuro y brillante, insistiendo en que también me pintaran las uñas del pie que tenía enyesado. Luego me llevó a comprar zapatos aunque yo sólo pudiera probarme la mitad del par, contra mis estridentes protestas me compró un par de incómodos y sobre valuados stilettos que se veían un poco peligrosos, sujetados solo por listones satinados que cruzaban sobre mi pie y ajustaban en un moño detrás de mi tobillo; eran de un azul intenso y yo trataba de explicarle en vano que no tenía nada con que poder usarlos, incluso en mi closet vergonzosamente lleno de ropa de ropa que ella me había comprado en Los Angeles, la cual era demasiado ligera para usar en Forks estaba segura de que no había nada que pudiera combinar con esos zapatos. Incluso si tuviera algo perfecto escondido en algún lugar de mi guardarropa, mi ropa no era apropiada para los stilettos, yo no estaba acostumbrada a los stilettos. Apenas podía caminar sin incidentes en calcetines, pero mi sólida lógica no era importante para ella, ni siquiera lo iba a discutir.
-Bueno no son Bivianos, pero son bonitos- murmuró, y no habló más mientras daba su tarjeta a unos intimidados empleados.
Me consiguió comida en un establecimiento de comida rápida en el cual me pasaron la comida por la ventanilla del auto, diciéndome que debía comer ahí pero negándose a explicarme por qué tanta prisa, además tuve que recordarle varias veces que mi camioneta simplemente no era capaz de funcionar como un auto de carreras aún con las modificaciones de Rosalie y que por favor le diera un descanso a la pobre máquina. Usualmente Alice era mi chofer preferido, no parecía molestarle manejar solo 20 o 30 millas sobre el límite permitido, algo que otras personas no podían tolerar. Pero el itinerario secreto de Alice era solo la mitad del problema, también estaba patéticamente ansiosa por no haber visto la cara de Edward en casi seis horas, lo que era un récord para los últimos 2 meses. Charlie se había puesto difícil pero no imposible, se había reconciliado con la presencia constante de Edward cuando regresaba a casa ya que no encontraba nada de que quejarse ya que nos hallaba haciendo tarea en la mesa de la cocina, incluso parecía disfrutar la compañía de Edward cuando gritaban juntos en los juegos de ESPN, pero había perdido poco de su severidad original cuando precisamente a las 10 en punto de la noche cada día sostenía la puerta para que Edward saliera, por supuesto Charlie era completamente inconsciente de la habilidad de Edward para regresar su auto a casa y estar en mi ventana en menos de 10 minutos. Era mucho más agradable con Alice, algunas veces daba pena. Obviamente hasta que cambiara mi aparatoso yeso por algo más fácil de manejar necesitaría la ayuda de una mujer. Alice era un ángel, como una hermana, cada noche y cada mañana aparecía para ayudarme con mi rutina diaria, Charlie le estaba profundamente agradecido de ser liberado del horror de una hija casi-adulta que necesitaba ayuda para bañarse, ese tipo de cosas estaban lejos de ser adecuadas tanto para el como para mi si era el caso. Pero era con algo más que gratitud con la que Charlie la había apodado “Angel” y la miraba perplejo mientras ella bailaba sonriente por la pequeña casa iluminándola, ningún humano podía evitar ser afectado por su asombrosa belleza y gracia. Y cuando ella se deslizaba a través de la puerta cada noche, se despedía de Charlie con un afectuoso “nos vemos mañana Charlie” lo dejaba aturdido.
-Alice,¿ ya nos vamos a casa?- entendiendo por eso que me refería a la casa blanca del río

-Sí –pero conociéndome bien, agregó: Pero Edward no está ahí…

Fruncí el ceño, ¿Dónde está?

-Tenía algunos encargos que hacer

-¿Encargos? Repetí inexpresivamente, -Alice -mi tono se volvió persuasivo-Por favor dime que sucede.

Sacudió la cabeza sonriendo. – Me estoy divirtiendo mucho- explicó; cuando llegamos a la casa me llevó directamente a su baño que era del tamaño de una recámara, me sorprendió encontrar a Rosalie ahí, esperando con una sonrisa celestial, parada detrás de una silla baja color rosa, una alucinante variedad de herramientas y productos cubrían el largo tocador.
-Siéntate- me dijo Alice lo consideré un minuto pero decidí que ella estaba preparada para usar la fuerza en caso de ser necesario, cojee hasta la silla y me senté con toda la dignidad que me fue posible Rosalie inmediatamente comenzó a cepillar mi cabello
-No creo que tú vayas a decirme de que se trata esto, ¿verdad?- observé

-Puedes torturarme – Dijo entretenida con mi cabello

- Pero nunca hablaré

Rosalie sostuvo mi cabeza en el lavabo mientras Alice con un shampoo que olía a menta y uva. Alice secaba con una toalla entre la maraña de cabello mojado furiosamente y luego rociaba casi una botella entera de algo más, el segundo olía como pepino, mientras lo rociaba seguía con la toalla en la mano. Después peinaron rápidamente el desastre que tenía por cabello y el producto que olía a pepino controló mi cabello, tal vez después tomaría un poco de eso, cada una tomó una secadora de cabello y se pusieron a trabajar; mientras los minutos pasaban y ellas seguían descubriendo mechones húmedos, sus caras empezaron a verse un poco preocupadas, sonreí alegremente, había cosas que ni siquiera los vampiros podían acelerar.
-Tiene una enorme cantidad de cabello- comentó Rosalie con una voz ansiosa

-“¡Jasper!” llamó claramente Alice aunque su tono no era elevado –¡Consígueme otra secadora de cabello! Jasper llegó al rescate y de algún modo con dos secadoras más, las cuales apuntó hacia mi cabeza, realmente divertido, mientras trabajaba.

-Jasper… comencé esperanzada
-Lo siento Bella no tengo permitido decir nada
Escapó agradecido cuando finalmente todo estuvo seco y esponjado, mi cabello permanecía a 3 pulgadas de mi cabeza.
-¿Qué me han hecho?- pregunté horrorizada, pero me ignoraron y sacaron una caja con tubos calientes. Traté de convencerlas que mi cabello no se rizaría, untaron en mi cabello algo de un amarillo poco saludable antes de enrollar mi cabello en el rizador caliente.
– ¿Encontraste zapatos?- Preguntó Rosalie intensamente como si la respuesta fuera de vital importancia.
–Sí, son perfectos- ronroneó Alice con satisfacción
Observé a Rosalie en el espejo mientras ella asentía con la cabeza, como si le hubieran quitado un gran peso de encima.
–Tu cabello se ve bien- no es que no siempre se viera perfecto pero ese día lo había levantado creando una corona de ligeros ricitos encima de su perfecta cabeza.

–Gracias- sonrió y siguió con otra sección de rizos
-¿Qué hay del maquillaje?- Preguntó Alice
-Es una molestia- me ofrecí aunque me ignoraron de nuevo
-No necesita mucho, su piel se ve mejor al natural- musitó Rosalie
-Solo un poco de color en los labios- replicó Alice
-Y delineador y rímel-agregó Rosalie –Solo un poquito
Suspiré ruidosamente, a Alice le causó mucha gracia ya que comenzó a reírse y me dijo:

-Sé paciente Bella, nos estamos divirtiendo.
–Bueno, mientras sea así…- musité
Los rizadores ya estaban sujetados fuerte e incómodamente a mi cabeza.
-Vamos a vestirla- la voz de Alice sonaba anticipadamente ilusionada. Ni siquiera esperó a que yo me arrastrara fuera del baño con mi yeso. En lugar de eso, me sacó y me llevó a la enorme y blanca habitación que Emmett y Rosalie compartían, en la cama había un vestido, azul intenso por supuesto.
- ¿Qué te parece?- Trinó alegremente
Esa era una buena pregunta, era ligeramente sobrecargado y aparentemente debía usarse muy ajustado. se sujetaba en el hombro, sin tirantes pero con largas mangas que cubrían hasta las muñecas, las parte superior era de una tela muy fina
-Alice- gemí -No puedo usar eso
- ¿Por qué? – reclamó con voz dura
-Es completamente transparente
-Esto va debajo- Rosalie levantó una prenda de un azul pálido
- ¿Qué es eso?- pregunté temerosa

-Es un corsé, tontita- contestó Alice impaciente –Ahora, ¿te lo vas a poner? o prefieres que llame a Jasper y le pida que te sujete mientras lo hago por ti. Me amenazó

- Se supone que eras mi amiga- la acusé
- Sé amable Bella- musitó- No tengo ningún recuerdo de ser humana, trato de obtener algo de diversión indirecta contigo, además es por tu propio bien.
Me quejé y me sonrojé mucho pero no les tomó mucho tiempo meterme en el vestido, tenía que admitir que el corsé tenía sus ventajas.
–Wow- suspiré mirando hacia abajo- tengo un escote.
- ¿Quién lo hubiera imaginado?- dijo Alice mientras contemplaba encantada su trabajo, yo por otro lado no estaba completamente convencida.
– No crees que este vestido es un poco… no se, ¿demasiado a la moda para Forks?- Pregunté

-Creo que el término que buscas es “Alta Costura”- musitó Rosalie mientas se reía
-No es para Forks, es para Edward- insistió Alice- Y está perfecto
Entonces me llevaron de regreso al baño soltaron los rizadores con mucha habilidad, para mi sorpresa cascadas de rulos cayeron sobre mi cara. Rosalie jaló cuidadosamente la mayoría de estos retorciéndolos en una cola de caballo que se desbordaba hacia mi espalda y mientras ella trabajaba, Alice rápidamente pintó una fina línea negra alrededor de cada uno de mis ojos aplicó rímel y también labial rojo obscuro, luego salió como un dardo de la habitación y regresó en seguida con los zapatos.
–Perfectos – suspiró Rosalie mientras Alice los sostenía en alto para poder admirarlos, Alice me abrochó los mortíferos zapatos y le lanzó una mirada a mi y eso.

– Supongo que hemos hecho todo lo que hemos podido- sacudió la cabeza con tristeza – ¿No crees que Carlisle nos deje…? Preguntó mirando a Rosalie

-Lo dudo- contestó Rosalie secamente
En ese momento ambas entornaron la cabeza.
–Está de vuelta- yo sabía bien “quién” estaba de vuelta y por eso mi estómago estaba lleno de mariposas.
–El puede esperar, aún hay algo más importante- dijo Alice firmemente mientras me levantaba, lo que ahora era una necesidad ya que estaba segura de que no podría caminar con ninguno de mis pies, me llevó a su habitación donde amablemente me mantuvo frente al ancho espejo con marco dorado y me dijo:
-Ya está, ¿Ves? Me quedé mirando a la extraña en el espejo, se veía muy alta en tacones con el largo y ajustado vestido añadiéndose al espejismo, era escotado, donde su inusualmente impresionante línea del busto llamaba mi atención, su cuello parecía muy largo, así como la columna de bucles en su espalda, el tono azul era perfecto, resaltaba la palidez de su piel clara y el sonrojo de sus mejillas, era muy bonita, debía admitirlo.
–Sí Alice ya veo-
-No lo olvides me advirtió.
Me levantó de nuevo y me llevó a lo alto de las escaleras.
–Voltéate y cierra los ojos- ordenó para alguien escaleras abajo- ¡Y mantente fuera de mi mente!, No lo arruines.
Vaciló y caminando más lento de lo normal hacia debajo de la escalera hasta que pudo ver que el había obedecido, voló el resto del camino. Edward estaba parado en la puerta dándonos la espalda muy alto y misterioso, nunca lo había visto vestido de negro antes. Alice me enderezó alisando el plisado de mi vestido acomodando un rizo en su lugar, y luego me dejó ahí yéndose a sentar en el banco del piano para observar, Rosalie la siguió y fue a sentarse con ella en la audiencia.
– ¿Ya puedo ver?- su voz resonaba penetrante, lo cual hizo mi corazón latir más rápidamente.

–Ahora sí- contestó Alice.
Volteó inmediatamente y se quedó helado en ese lugar, sus ojos como topacio completamente abiertos. Podía sentir el calor subiendo lentamente hacia mi cuello y mis mejillas. Se veía hermoso, sentí una punzada del antiguo temor de que el era sólo un sueño, no era posible que fuera real. Estaba usando un esmoquin, el pertenecía a una a una pantalla de cine no a mi lado, lo miré fijamente con sobrecogimiento e incredulidad. Avanzó lentamente hacia mí dudando un poco antes de alcanzarme.
–Alice, Rosalie, Gracias- musitó sin apartar su mirada de mi. Escuché a Alice reír entre dientes por el placer. Se acercó un paso más y poniendo una fría mano bajo mi mandíbula presionó mis labios en mi cuello.
–Eres tú- murmuró contra mi piel, se alejó un poco y vi que en su otra mano había flores blancas -Fresia- me informó mientras acomodaba las flores en mi cabello- Redundante en lo que aroma se refiere claro. Se ladeó un poco para verme otra vez, sonrió, con el tipo de sonrisa que detenía mi corazón. -Te ves absurdamente hermosa-
-Yo iba a decir eso- traté de controlar mi voz lo mejor posible- Justo cuando empiezo a creer que de hecho eres real, apareces viéndote así, tengo miedo de estar soñando otra vez; me tomó rápidamente entre sus brazos, acercó su rostro al mío, sus ojos ardían mientras me acercaba cada vez más.
–Cuidado con el labial- se quejó Alice
Se rió con algo de rebeldía pero llevó su boca al hueco en la base de mi cuello, en lugar de a mi boca.
– ¿Estás lista para irnos?- preguntó
- ¿Nadie piensa contarme cual es la ocasión especial?

-No- Alice soltó una risita y Edward una risa encantadora, yo fruncí el ceño.
- ¿De qué me estoy perdiendo?
- No te preocupes pronto lo averiguarás me aseguró
-Suéltala Edward, para que pueda tomar una foto- Esme estaba bajando por las escaleras con una cámara plateada en las manos.
– ¿Fotos?, musité mientras el me dejaba cuidadosamente sobre mi tembloroso pie sano, tenía un mal presentimiento acerca de todo esto,-¿Aparecerás en una película?- pregunté sarcásticamente, el me sonrió abiertamente. Esme nos tomó varias fotos, hasta que Edward insistió en que llegaríamos tarde.
–Nos vemos ahí- mencionó Alice, mientras el me llevaba hacia la puerta.
– ¿Alice estará ahí? ¿A dónde sea que vallamos?- eso me hizo sentir un poco mejor.
–Y Jasper, Emmett y Rosalie.
Mi frente se frunció a causa del esfuerzo para deducir el secreto, mi expresión lo hizo reír.

–Bella- me llamó Esme –Tu padre está al teléfono. - ¿Charlie?- Edward y yo preguntamos simultáneamente, Esme trajo el teléfono pero el lo robó mientras ella intentaba entregármelo, apartándome sin esfuerzo, sólo con un brazo.

– ¡Oye!- protesté, pero el ya estaba hablando.
- ¿Charlie?, soy yo ¿que pasa?, sonaba preocupado y palidecí, pero después su expresión se volvió divertida y un poco perversa. – Dale el teléfono Charlie, déjame hablar con el- Lo que sea que estuviera sucediendo, Edward se estaba divirtiendo demasiado como para que Charlie estuviera en peligro. Me relajé un poco.
-Hola Tyler, Soy Edward Cullen- su voz sonaba amistosa en apariencia, pero yo lo conocía bastante bien para captar el rastro de amenaza en su tono. ¿Que hacía Tyler en mi casa? Caí en cuenta de la terrible verdad.
–Lamento que se haya producido algún tipo de malentendido, pero Bella no está disponible esta noche- el tono de su voz cambió y la amenaza se hizo mas evidente mientras seguía hablando- Para serte totalmente sincero ella no va a estar disponible ninguna otra noche para cualquier otra persona que no sea yo. No te ofendas. Y lamento estropearte la velada- dijo, pero lo cierto es que sonaba como si no lo lamentara en absoluto. Cerró el teléfono de golpe mientras se extendía por su rostro una ancha y estúpida sonrisa.
- ¡Me llevas al baile de fin de cursos!- lo acusé mientras mi rostro y mi cuello enrojecían de ira, notaba como las lágrimas producidas por la rabia comenzaban a llenarme los ojos. El no esperaba esa reacción, eso estaba claro ya que apretó los labios y sus ojos se obscurecieron.

–No te pongas difícil, Bella-
- Bella, todos vamos a ir – me animó Alice súbitamente junto a mi hombro.
- ¿Por qué me hacen esto? – Reclamé
-Será divertido – Alice era muy optimista Pero Edward murmuró en mi oído con su voz seria de terciopelo. - Solo se es humano una vez Bella, Compláceme – Y volcó toda la fuerza de sus abrasadores ojos en mí, derritiendo mi resistencia con su calidez.
–Bien- contesté, incapaz de mirarlo enfurecida tan efectivamente como me hubiera gustado –Iré sin hacer escándalo, pero ya verás- le advertí sombríamente – Con esta mala suerte de la que te has estado preocupando, tal vez me rompa la otra pierna, mira este zapato, ¡es una trampa mortal! – levanté mi pierna sana como evidencia.
–Hummm- miró atentamente mi pierna más tiempo del necesario y luego miró a Alice con ojos brillantes, - Gracias, de nuevo-
-Llegarás tarde con Charlie- le recordó Esme
- Cierto , vámonos- y me llevó afuera
-¿Charlie está enterado de esto? Pregunté con los dientes apretados.
–Claro- contestó alegremente. Estaba tan preocupada que al principio no me di cuenta, apenas me percaté de un auto plateado que asumí sería el Volvo, pero luego el se encorvó tanto que pensé que me estaba dejando en el piso. - ¿Qué es esto?- pregunté sorprendida por encontrarme en una cabina desconocida. – ¿Donde esta el Volvo? -El Volvo es mi auto de todos los días- me dijo casi con cuidado, como si temiera que me diera otro ataque de rabia. -Este es mi auto para una ocasión especial-

- ¿Qué pensará Charlie de esto?- sacudí la cabeza con desaprobación mientras el subía y encendía el motor. –La mayoría de población en Forks piensa que Carlisle es un ávido coleccionista de autos- aceleró a través del bosque hacia la carretera.
- ¿Y no es eso cierto?
-No, de hecho es más mi pasatiempo, Rosalie también los colecciona, pero ella prefiere jugar con la maquinaria que manejarlos, ha hecho muchos cambios en este para mí-

Yo seguía preguntándome por que regresábamos a casa de Charlie cuando nos estacionamos frente a ella. La luz de la terraza ya estaba encendida, aunque todavía no era el crepúsculo. Charlie debía estarnos esperando, probablemente observando por la ventana en ese momento, comencé a sonrojarme preguntándome si la primera reacción de mi padre sería similar a la mía, Edward rodeó el auto, lentamente para su velocidad, hasta llegar a mi puerta, confirmando mi suposición de que Charlie estaba mirando. Luego Edward me levantó cuidadosamente del pequeño auto, Charlie inusitadamente, salió al jardín para recibirnos, mis mejillas ardían, Edward se percató y me miró interrogante, Charlie ni siquiera me miró.
– ¿Es un Aston Martin?- Preguntó con voz reverente

-Sí, un vanquish (nombre del modelo*)- un tic apareció las comisuras de la boca de Charlie, pero intentó controlarlo, liberando la impresión con un silbido. -

-¿Quieres probarlo?- Edward levantó la llave. Los ojos de Charlie al fin se separaron del auto y miró a Edward con incredulidad, pero con un poco de esperanza.

–No- dijo reacio - ¿Qué diría tu padre? –A Carlisle no le importará en lo absoluto- contestó Edward riendo sinceramente, -Adelante- dijo y oprimió las llaves en la dispuesta mano de Charlie.
–Bueno sólo un rápido paseo- Charlie ya estaba acariciando el guardabarros con una mano. Edward me ayudó a llegar a la puerta de la entrada, tomándome entre sus brazos tan pronto estuvimos dentro y llevándome a la cocina.

–Eso funcionó bien- dije – Ni siquiera tuvo tiempo de notar el vestido- Edward parpadeó – No había pensado en eso… - sus ojos observaron mi vestido de nuevo con expresión crítica- Bueno creo que es algo bueno que no nos hayamos llevado tu camioneta. Aparté la mirada a regañadientes de su rostro lo suficiente para darme de cuenta que la cocina estaba inusualmente poco iluminada. Había velas en la mesa, muchas, tal vez veinte o treinta velas blancas, la vieja mesa estaba cubierta con un largo y blanco mantel y había solo dos sillas.
– ¿En esto estuviste trabajando todo el día? -No, esto tomó pocos segundos, lo que me tomó todo el día fue la comida, los restaurantes elegantes me fastidian y no hay muchos en esa categoría en los alrededores, pero decidí que no había queja de tu propia cocina. Me sentó en una de las sillas cubiertas de tela blanca y comenzó a acomodar cosas fuera del horno y del refrigerador, pero noté que sólo había puesto un lugar.

– ¿No planeas alimentar también a Charlie?, eventualmente regresará a casa.

–Charlie no podía probar ni un bocado más, ¿quien creías que iba a probar la comida? debía estar seguro de que era comestible. Colocó frente a mí un plato lleno de cosas que se veían comestibles Suspiré.
- ¿Sigues enojada? Jaló la otra silla alrededor de la mesa para poder sentarse junto a mí.

–No, bueno si, pero no en este preciso momento, sólo estaba pensando en la única cosa que podía hacer mejor que tú, se ve excelente, suspiré de nuevo.

Se rió entre dientes. –Ni siquiera lo has probado, se optimista, podría estar horrible- Probé un bocado, hice una pausa y una cara. – ¿Está horrible?

Preguntó consternado.

–No, naturalmente está delicioso. - ¡Qué alivio!, sonrió, se veía tan bien. – No te preocupes, todavía hay muchas cosas en las que eres mejor. –Menciona al menos una. No respondió al principio, solo recorrió suavemente mi piel con su dedo frío por la línea de mi clavícula, atrapando mi mirada con ojos provocativos hasta que sentí mi piel ardiendo y enrojecida. –Por ejemplo- murmuró tocando mi roja mejilla – Nunca he visto a nadie sonrojarse tan bien como lo haces tú. –Maravilloso- fruncí el ceño – Reacciones involuntarias, algo de lo que puedo enorgullecerme.

–Ah sí, también eras la persona más valiente que conozco.
- ¿Valiente? – Pregunté en tono burlón -Pasas todo tu tiempo libre en compañía de vampiros, para eso se necesita valor, y no dudas en colocarte en la peligrosa proximidad de mis dientes.

Sacudí la cabeza. – Sabía que no se te ocurriría nada-
Rió, - Es en serio ¿sabes?, pero no importa, come- impaciente tomó mi tenedor por mi y comenzó a alimentarme, la comida esta buenísima claro está. Charlie llegó a casa cuando estábamos a punto de terminar, pero mi suerte se mantenía, estaba demasiado deslumbrado por el auto como para notar mi atuendo. Le regresó a Edward las llaves.
–Gracias Edward- sonrió soñadoramente- Eso es un auto de verdad.
–De nada.
- ¿Cómo estuvo todo? Charlie le lanzó una mirada a mi plato vacío.
–Perfecto- contesté en un suspiro. – ¿Sabes Bella?, deberías dejarlo practicar su cocina en otra ocasión para nosotros- trató de sonar normal, pero su indirecta se entendió a la perfección.
–Seguro papá.
No fue hasta que ya nos dirigíamos a la puerta cuando Charlie despertó por completo, Edward tenía su brazo alrededor de mi cintura para ayudarme a balancearme; mientras yo me movía dificultosamente sobre mi inestable zapato.
–Hummm, te ves muy grande Bella- podía percibir un poco de desaprobación paternal en su voz.

–Alice me arregló, no había mucho que pudiera decir-
Edward se rió de mi repuesta pero lo hizo tan bajo que sólo yo pude escuchar
-Ah, bueno si Alice… - comenzó a decir un tanto distraído – Te ves linda Bella – Hizo una pausa y con algo de suspicacia en los ojos me preguntó: - ¿Debería esperar que aparezcan más jóvenes en esmoquin esta noche?

Gruñí y Edward se rió de nuevo, ¿como alguien podía ser tan ajeno a las circunstancias como Tyler? , no podía comprenderlo, Edward y yo no habíamos sido precisamente reservados en la escuela, llegábamos juntos y regresábamos juntos, el me llevaba a la mitad de mis clases, todos los días me sentaba con el y su familia a la hora del almuerzo, tampoco Edward era tímido en el asunto de besarme frente a algunos testigos. Tyler claramente necesitaba ayuda de un profesional.
–Espero que no- respondió Edward a mi padre – Hay un refrigerado esta lleno de sobras – diles que se consuelen a sí mismos.

–No lo creo, esos son míos- agregó Charlie.
–Anota los nombres para mí Charlie – el rastro de amenaza posiblemente era solo audible para mí - Es suficiente – les ordené a ambos
Afortunadamente llegamos al auto y Edward arrancó.

domingo, 14 de junio de 2009

Amanecer


Amanecer (Breaking Dawn) es la cuarta y última novela de la saga Crepúsculo escrita por Stephenie Meyer y la última narrada desde la perpectiva de Bella Swan. A diferencia de sus predecesoras Crepúsculo, Luna Nueva y Eclipse, Amanecer está contada por Bella y por Jacob Black.



Concepto y creación:


El título es una referencia al comienzo de la vida de Bella como vampiresa neófita, lo que se refleja en la portada, que muestra la progresión de Bella a lo largo la saga. Al principio es la ficha más débil del tablero, el peón, pero al final se convierte en la más fuerte, la reina." Amanecer está influenciada por las obras de teatro El mercader de Venecia y El sueño de una noche de verano.En un principio, la autora escribió un libro titulado Forever Dawn (Amanecer eterno), como una secuela a Crepúsculo. El argumento es el mismo, sin embargo, este relato estaba narrado completamente desde el punto de vista de Bella. Además, los hombreslobo y Jacob eran personajes con poca importancia para la trama, Victoria y Laurent estaban vivos y constaba de un epílogo.Con respecto al nombre Renesmee, la autora ha comentado que "no podía llamarla Jennifer o Ashley. ¿Qué nombre se le pone a un bebé único en el mundo? Busqué en un montón de páginas web con nombres para niños y, al final, me di cuenta de que no había ningún nombre humano que me fuese a gustar, así que decidí inventarme el mío propio."La idea de incluir el embarazo en su historia surgió cuando se topó con la leyenda del íncubo, un demonio que puede tener hijos, lo cual quiere decir que Edward es un demonio, y no un vampiro.Con respecto a la decisión de terminar la saga, Meyer ha comentado que Crepúsculo es la historia de Bella y este era el momento natural para acabarla.



Argumento:


Amanecer está dividido en tres partes.



Primera parte:


La primera parte trata sobre el matrimonio de Bella y Edward. Edward va a casa y le dice a Charlie que se van a casar. Él no se opone, aunque les dice que quizá Renee si lo haga, pero ella tampoco lo hace y la boda cuenta con la aprobación de la familia entera. Ese día se presenta Jacob. Empieza a conversar con Bella y sale a flote el tema del pacto que hizo con Edward, que ellos harían el amor cuando se casaran.En su luna de miel, en una isla privada llamada Esme, Edward y Bella hacen el amor. Pero Edward la lastima y le dice que no la volverá a tocar hasta que sea vampira.Poco después, Bella descubre que está embarazada. Tras hablar con Carlisle la idea se ve confirmada y Edward y ella regresan a casa. Éste, preocupado por su bienestar, le insiste en abortar ya que el bebé se alimenta de la energía de Bella. Sin embargo, ella quiere quedarse con el niño y decide pedir ayuda a Rosalie que siempre quiso ser madre.



Segunda parte:


Jacob Black narra la segunda parte de la novela que trata sobre el embarazo de Bella y el nacimiento del bebé. Cuando Jacob llega a la mansión de los Cullen descubre el embarazo de Bella además de que ella se está muriendo. Edward abatido por el dolor, suplica a Jacob que le pida a Bella que aborte diciendole que si ella desea un bebé, el mismo Jacob podría dejarla embarazada. Jacob habla con Bella y ella rechaza la idea. La manada de hombres lobo, que desconoce los peligros que este niño puede entrañar, traza un plan para destruirlo aunque supone matar a Bella para llevarlo a cabo. Jacob no está de acuerdo y se subleva, abandonando así la manada y creando la suya propia con Seth y Leah Clearwater. La convivencia de Jacob, Seth y Leah con los Cullen hace que aparezca la esperanza de acabar la enemistad de los licántropos con los vampiros Cullen. Por su parte, Edward descubre que puede leer los pensamientos del bebé, el cual quiere a Bella, descartando así la idea del aborto. Bella da a luz a penas un mes después de haberse quedado embarazada. Al hacerlo, se le rompen un gran número de huesos y pierde una gran cantidad de sangre así que, para salvar su vida, Edward le inyecta su veneno y la transforma en vampiro. Jacob, presente durante el alumbramiento, se imprima inmediatamente de la hija recién nacida de Bella,(segun describe Jacob, la imprimacion es encontrar a su alma gemela y un deseo devoto de protegerla y adorarla) Renesmee,a la que él apodará Nessie.



Tercera parte:


La última parte del libro retorna a la perspectiva de Bella que ha sido convertida en vampiro y la afinidad que siente con dicha vida, ya que vive plenamente feliz apoyada de Edward, su hija Renesmee, Jacob e incluso Charlie, su padre biológico. Sin embargo, mientras Jacob, Bella y Renesmee están de caza se encuentran con Irina (quien habia ido a vengar a Laurent), del clan Denali, que confunde a Renesmee con una "niña inmortal" (un niño que ha sido convertido en vampiro antes de ser suficientemente mayor como para poder responsabilizarse de sus acciones). Irina acude a los Vulturis, pues ellos habían prohibido la creación y protección de esta clase de niños, y éstos deciden destruir a Renesmee. Entre tanto, Bella descubre su don : ser capaz de inmunizar, gracias a un escudo, a todo el que quiere de peligros como el don de Jane(dones mentales). Asi que, para intentar salvarla, los Cullen reúnen a vampiros de todo el mundo que puedan ser testigos y probar a los Vulturis que Renesmee no es una niña inmortal. La confrontación sucede la noche anterior a nochevieja de 2006. Mientras se enfrentan a los aliados y a los testigos de los Cullen, los Vulturis descubren que han sido mal informados e inmediatamente ejecutan a Irina por su error. Sin embargo, siguen indecisos en lo que respecta a Renesmee pues no saben si puede ser una amenaza para la existencia secreta de los vampiros. En ese momento, Alice y Jasper, que se habían marchado antes de la confrontación, regresan con Nahuel que, como Renesmee, es mitad vampiro, mitad humano y tiene 150 años. Él demuestra que esta especie no es una amenaza y los Vulturis se marchan puesto que saben que no les queda ninguna razón para destruir a Renesmee y temen a Bella por su don que hace invunerable a su familia de los poderes de los Vulturis. Bella, Edward y Renesmee pueden así volver a casa y retomar sus vidas en paz para siempre.

Eclipse


Eclipse es una novela de fantasía y romance para jóvenes escrita por la autora Stephenie Meyer y publicada el 2007. Es la tercera parte de una serie de cuatro libros, que también incluye a Crepúsculo, Luna nueva y Amanecer.
Actualmente el director David Slade comienza a preparar el posible set para la pelicula de esta tercera entrega, que se comenzara a rodar en el mes de agosto y se espera que se estrene para el verano del año 2010.



Argumento:


Bella extraña a Jacob Black, ya que su amor se encuentra dividido. Por fin descubre que no sólo ama a Edward con toda su alma sino que también siente algo muy definido por Jacob; es él mismo quien le hace ver que siempre lo ha amado solo que ella no se atreve a expresarlo. Su novio y vampiro Edward no quiere que se reconcilien, pues desconfía.
Se presenta una misteriosa serie de asesinatos en Seattle por lo que todos piensan que son unos osos salvajes; solo los Cullen saben que se trata de uno de su especie, por ello hacen algunas investigaciones y descubren que es la vampiresa Victoria quien esta detrás de todo esto al estar creando un ejército de vampiros, esto con el fin de acabar con los Cullen de una vez por todas, asesinar a Bella y así por fin obtener su venganza.
Jasper cuenta su historia y como es que llego a la familia Cullen y deciden pelear contra lo neófitos, Jasper les da un entrenamiento militar ya que el estuvo familiarizado con el tema en sus inicios de vampiro. Bella le pide a Jasper que la deje participar como cebo en el lugar, pero de inmediato Edward le prohíbe todo acercamiento y se le permite dejar un rastro de su aroma para que los neófitos se peleen, ese mismo día se decide que Edward no peleará para acompañar a Bella por petición de esta.
En la fiesta de graduación de Bella los licántropos deciden hacerse participes de la batalla y por la seguridad de bella, Jacob decide ofrecerse como protector de ella con Edward y se van a acampar lejos del claro.
Días antes de la pelea. Bella va a casa de Edward para estar cerca de la batalla diciéndole a Charlie que va a estar con Alice de compras, pero solo se queda con Edward ya que los otros vampiros fueron a cazar para estar fuertes el día de la batalla. En la habitación de Edward, Bella acepta casarse con la condición de tener relaciones sexuales con el primero, el se niega con la excusa de que quiere proteger la virginidad de esta y le dice que primero debe casarse con el, luego le da un anillo de compromiso.
Minutos antes de que la pelea comienze, Bella y Edward se quedan solos en su escondite. Inesperadamente, Victoria; junto con su nueva pareja Riley, descubren el escondite de ambos, cuando Riley esta a punto de atacar a Edward, dándole oportunidad a Victoria de asesinar a Bella, llega Seth (el licántropo mas jóven de la manada) y empieza a luchar contra Riley. Al darse cuenta que su plan ha fallado, Victoria decide tomar la lucha por sus propias manos y comienza a pelear contra Edward a muerte. Cuando el jóven Seth logra matar a Riley, Victoria se da cuenta que no podra contra los dos, así que una vez más decide huir, pero esta vez Edward logra ser mas rápido y la atrapa por la espalda, decapitándola con sus propias manos.
Después de que la dura batalla con los neófitos y que Victoria por fin es acabada, aparecen los Vulturis para ver cuan grandes fueron los estragos causados por los neófitos, pero al ver que los Cullen se habían encargado se retiran sin descubrir que tuvieron ayuda de licántropos (ya que los vulturis no respetan ninguna cosa que no sean sus reglas), Jacob al salir herido, es visitado por Bella donde hablan el tema de por que no es muy conveniente de que no se vean mas pero siguen siendo amigos al ella decirle cuanto ama a Edward. Bella y Edward aceptan que Alice organize su boda.
Edward es ahora quien trata de tener relaciones con Bella pero esta vez es ella quien se niega y le promete que sucederá después de la boda. En el epilogo (narrado por Jacob) se cuenta que le llegó la invitación a la boda de Bella y una carta de Edward , por lo que entra en fase y huye de ahí.

Luna Nueva


Luna nueva (New Moon) es una novela de fantasía y romance para jóvenes creada por Stephenie Meyer y publicada en 2006; es la segunda parte de una serie de cuatro libros, de la que, además, están publicados Crepúsculo, Eclipse, y Amanecer.



Sinopsis:



Comienza con el cumpleaños de Bella, que no es un muy buen día para ella porque se vuelve ,en edad, mayor que Edward. A pesar de que Bella no desea celebrar su cumpleaños, Edward y su hermana Alice logran convencerla de que vaya a la casa de los Cullen. El cumpleaños termina en un desastre cuando Bella se hace un corte en un dedo abriendo un regalo. Esa sangre descontrola a Jasper, quien la ataca, siendo intercedido por Edward. Creyendo que estaría mejor y más segura sin él, le dice a Bella que no la quiere más (cosa que ella cree por completo) y deja Forks con la excusa de que era para su protección. Le hace creer que ya no siente nada por ella, diciéndole que será como si nunca hubiese existido.
Bella cae en depresión. Pierde contacto con todo mundo, amigos, profesores, hasta con su padre, con el que se vuelve muy distante. Su padre intenta que vuelva a ser la misma Bella de antes, pero fracasa, así que al ver que Bella no mejora, amenaza con enviarla con su madre. Bella a sabiendas de que su padre cumplirá, trata de volver a ser la de antes. Llama a Jessica, con la que no había vuelto a hablar, ella misma se sorprende del cambio que hubo durante meses. Invita a Jessica a salir, a ver una película, y ésta acepta. Al salir el fin de semana, no hay mucho de que hablar, por lo que Bella se siente nerviosa al terminar la película, y decide que deberían ir a cenar. Camino al sitio, pasan por un bar, en el cual hay varios hombres fuera de éste. Bella no sabe porqué, pero le recordó el momento en que estuvo hace tiempo en Port Angeles, cuando Edward la rescató. Sin saber cómo, escucha la voz de Edward en su interior, quien le dice que se aleje, Bella después de unos instantes, obedece, y se marcha a casa junto con Jessica, quien está muy asustada. En el camino a casa, nadie dice nada, ya que lo anterior hace molestar a Jessica. Bella en la noche, se da cuenta que esa voz aparece cuando está en problemas.
Un día, mientras Bella pasaba por una casa, vio que vendían dos motos, y ella consigue que se las terminen regalando por lo viejas y descompuestas que estaban. Para su reparación recurre a pedirle ayuda a Jacob Black, con el que comienza a acercarse mucho, sintiendo junto a él un poco de consuelo. Con él hace muchas cosas, reconstruyen las motos, una para cada uno, y salen juntos a andar. Ella se expone a tal riesgo sólo para poder escuchar la voz de Edward pidiéndole que deje todo eso y que se cuide. Bella y Jacob, después de pasar muchas tardes juntos en el garaje improvisado, llegan a ser amigos muy cercanos. En la reserva quileute, en la playa La Push, los jóvenes practican el "Salto del Acantilado" hacia el mar, y Bella tiene deseos de hacer lo mismo, ya que un riesgo para su vida es un motivo más para escuchar la voz de su amado.
Después de una salida al cine con Jacob y Mike, Bella se da cuenta de la amistad tan grande que tiene con Jacob. Días después, Bella trata de comunicarse con Jacob, puesto que estuvo enferma y no tuvo contacto con él. Al llamar a La Push, Jacob no contesta sus llamadas por días. Bella comienza a sentirse depresiva nuevamente, y decide ir a La Push a hablar de frente con Jacob. Al encontrárselo, tiene una "conversación" con él, donde la trata de manera indiferente y hasta un poco agresiva, Bella no puede más y decide marcharse a su casa. Ya en la noche, Jacob visita a Bella, y le pide perdón, por haberla "lastimado", ya que había prometido jamás hacerlo. Jacob comienza a decirle a Bella de manera subliminal, que él es un Licantropo, puesto que lo es, y no le permiten decírselo. A la mañana siguiente, Bella visita a Jacob y le dice que descubrió lo que es, y que no le importa lo que fuera, mientras siga con ella.
Luego de esto Bella y Jacob vuelven a ser amigos. Jacob presenta a Bella ante la manada, y todos se llevan muy bien. Sam Uley, el líder Alfa de la manada, informa de una mujer pelirroja, quien es la causante de todos los asesinatos que han estado ocurriendo. Bella sabe que es Victoria, y que ha regresado para vengarse de la muerte de su amado.
Bella decide practicar el salto de acantilado sola para volver a escuchar la voz de Edward, sin embargo, hacia un buen clima como para que no se diese cuenta de que una tormenta iba a empezar, cuando se arrojó, la tormenta ya había empezado, provocando remolinos y haciendo que Bella no pudiese salir, adentro del agua, Bella escucha una vez más a Edward, quien le ordena que no se rinda y nade... Bella empieza a divagar, y se da cuenta de que por fin será feliz, así que se rinde; sin embargo, cuando despierta momentos después, se da cuenta de que está en brazos de Jacob, y que éste la ha salvado.
Al llegar a casa, Bella se da cuenta de que tal vez ella pueda intentar algo con Jacob, mientras cavila acerca de la posibilidad, escucha la voz de Edward que le dice "sé feliz".
Después de estar un día en La Push, Jacob va de regreso a casa de Bella a dejarla, y cuando están cerca, Bella ve estacionado el Mercedes de Carlisle y le pide a Jacob que pare, para poder ir dentro. Jacob le contesta que no, y que mejor se van, Bella trata de bajar de la camioneta he ir a la casa, Jacob por fin la deja ir, no sin antes decirle "espero que no mueras Bella".
Al entrar a casa se da cuenta de que es Alice la que esta dentro. Bella se echa a llorar sobre Alice mientras ésta le pregunta cómo es que esta viva, si ella la vio saltar, ya que ve el futuro; Bella le explica todo lo que pasó desde que los Cullen se fueron de Forks. Cuando le cuenta que Jacob es un hombre lobo, Alice se pregunta si fue por eso que no lo vio cuando la rescató de ahogarse, ya que Alice no puede ver en sus visiones a los licántropos. Jacob llama para ver si es verdad que Bella aún sigue viva, pero le cuelga en cuanto lo comprueba.
Dos días después de la llegada de Alice a Forks, Jacob visita a Bella y le advierte que mientras alguno de los Cullen este en Forks los licántropos no podrán protegerla; en ese momento suena el teléfono y contesta Jacob, Bella ve cómo se tensa al escuchar la voz del otro lado del teléfono y las únicas palabras que el dice son "no está en casa", "él se encuentra en el funeral", ya que su amigo Harry Clearwater había muerto el día en que Bella saltó. Cuando cuelga, Bella le exige saber quién era y él le dice que era Carlisle, pero luego Alice le dice que el que de verdad había llamado era Edward para preguntar por Charlie. Al decir que él estaba en el funeral, Edward piensa que es el funeral de Bella y decide ir rumbo a Italia con los Vulturis, para suicidarse. Alice y Bella salen en ese mismo momento rumbo a Italia para impedir el plan de Edward: que lo maten exponiéndose a la luz del sol para que la gente vea que no es humano. En consecuencia Los Vulturis lo asesinarían. Ya en Volterra, Bella impide que Edward se exponga a la luz del sol, pero ya era demasiado tarde, pues se encontraban demasiado cerca de los Vulturis. Edward trata de proteger a Bella mientras los llevan a la guarida de los vampiros italianos.
Los Vulturis al ver a Bella, se percatan de que es humana y sabe del secreto, por lo tanto tiene dos opciones: la matan o la convierten en vampiro. Le dicen a Edward que si no convierte a Bella en vampiro ellos mismos se encargarán de matarla. Alice les enseña su visión de Bella convertida en vampiro y los Vulturis los dejan ir. Al llegar a Forks, Edward le dice a Bella la verdad acerca de por qué se fue y la dejó sola. Bella lo comprende, pero le pide que la convierta en vampiro antes de que los Vulturis vayan por ella y la maten. Edward se niega a convertirla, así que Bella decide ir a casa de Edward para someter a votación su vida. Todos están de acuerdo excepto Edward y Rosalie, así que Carlisle le promete a Bella que él mismo la convertirá después de la graduación, así que ella accede.
Al llegar a casa de Bella, Edward le dice a Bella que si quiere que él la convierta en vez de Carlisle, antes deberá casarse con él. Ella lo toma como una broma y no le da una respuesta concreta esa noche. La relación de Bella con Jacob se deteriora al ver que ella acepta de nuevo a Edward como si nada hubiera pasado, por lo que decide alejarse de ella. Charlie castiga a Bella sin salir por haber desaparecido 3 días. Además no acepta de nuevo a Edward.



Capítulos:



Esta novela contiene 24 capítulos y contiene un Epilogo. De los cuales son:
Prefacio


1. La fiesta
2. Los puntos
3. El final
4. El Despertar
5. El engaño
6. Amigos
7. Repetición
8. Adrenalina
9. Tres ruedas
10. El prado
11. La secta
12. Intruso
13. Asesino
14. La familia
15. Bajo presión
16. Paris
17. La visita
18. El funeral
19. La carrera
20. Volterra
21. El veredicto
22. La huida
23. La verdad
24. La votación
Epilogo: El tratado Agradecimientos

Crepùsculo


Crepúsculo (Twilight) es una novela romántica de vampiros dirigida al público adolescente, escrita por Stephenie Meyer y publicada en 2005. Es la primera parte de una serie de cuatro libros, de la que están publicados, además de Crepúsculo, Luna nueva, Eclipce, y Amanecer. Sol de media Noche es un proyecto aparte, sin finalizar, en el que Stephenie lleva trabajando desde hace tiempo; en el cuál se repite la historia de Crepúsculo pero narrada por Edward Cullen. Este proyecto ha sido suspendido indefinidamente por la autora, debido a la distribución ilegal de los primeros 12 capítulos.
La novela ha sido traducida a 37 idiomas y ha vendido más de 25 millones de copias.



Portada:



Stephenie Meyer ha declarado que la manzana de la portada representa el fruto prohibido del libro de Génesis, representando el amor prohibido de Edward y Bella. La imagen de la portada aparecerá después en la película, con la simbólica manzana en manos del protagonista.



Argumento:



La protagonista de la historia es Isabella Marie Swan, una joven de diecisiete años que se muda a Forks, Washington, después de que su madre se vuelve a casar con Phil, jugador de béisbol, que es su nuevo padrastro; y debido al trabajo de éste viaja constantemente, por lo cual Bella decide vivir con Charlie, su padre, para que así su madre pueda viajar al lado de Phil. En el colegio conoce a Eric, Mike, Tyler, Jessica, y Angela, que se convierten en sus nuevos amigos.
En su primer día de clases Bella ve a cinco estudiantes que le llaman la atención por su belleza y su palidez. Se sientan alejados de todo el mundo, no tienen apenas relación con el resto de estudiantes. Son los hermanos Cullen: Edward, Emmett, Jasper, Alice y Rosalie. En realidad no son hermanos biológicos, sino que todos fueron adoptados por el doctor Carlisle Cullen y su esposa, Esme Cullen.
Entre ellos, Edward es quien capta rápidamente la atención de Bella. Su atención va en aumento, hasta alcanzar su máximo punto cuando descubre que Edward posee una gran fuerza y velocidad, ya que cuando Bella está a punto de morir aplastada por un coche, conducido por Tyler, Edward le salva la vida apareciendo junto a ella con una rapidez sobrenatural y parando el coche con la mano, cuando este estaba en su coche a varios metros de distancia. Este incidente la lleva a sospechar de Edward, ya que no puede creer que alguien “humano” pueda ser capaz de hacer algo así.
Un día sus amigos la invitan, a la playa de La Push, y ésta decide ir. En la playa, Bella conoce un poco más a Jacob Black ,el hijo del mejor amigo de su padre. Pero cuando menciona que Edward no pudo ir con ella; Sam, amigo de Jacob, dice que los Cullen no iban para la zona de La Push, y ella quedó muy interesada, porque le pareció que Sam dijo que los Cullen tenían "prohibido" el ingreso a La Push. Por esto decide persuadir a Jacob para que le cuente la historia. Bella queda intrigada, ya que Jacob le cuenta una leyenda acerca de "los fríos" donde los Cullen habían sido los mismos vampiros que firmaron un tratado con su tatarabuelo, hacía más de 50 años.
Finalmente, uniendo todos sus indicios: fuerza sobrenatural, rapidez, el hecho de que no se exponían al sol. Bella saca la conclusión de que Edward es un vampiro
Entre ellos surge un romance dificultoso ya que Edward es un peligro para Bella, pero él no quiere apartarse de ella y ella tampoco se quiere alejar de él, ya que su amor es más fuerte que el deseo de Edward de saciar su sed y morderla para beber su sangre, que para él era mucho más atrayente que cualquier otra cosa en todo el mundo.
Edward invita a Bella a conocer a su familia, y también a ir a ver cómo juegan al béisbol, juego que disfrutan en especial cuando hay tormenta, pero mientras están jugando aparecen tres vampiros: James, Laurent y Victoria. James es un rastreador, la caza es su obsesión y decide ir a caza por Bella, pese de la defensa entablada por Carlisle y Edward.
Edward trata de protegerla escondiéndola y toda su familia trata de ahuyentar al cazador. Bella vuelve a Phoenix huyendo y haciendo creer a su padre que no quiere pasar el resto de su vida en un pueblo como Forks. Es así como Bella parte en un coche con Jasper y Alice, mientras Edward se queda en Forks para no levantar sospechas. James acaba encontrándolos y engaña a Bella para que vaya a una escuela de ballet a la que fue durante su niñez. La amenaza con matar a su madre, haciéndola creer que la ha raptado, si no se reúne con él a solas.
Bella se escapa de quienes le protegen, arriesgando la vida por su madre y se encuentra que todo ha sido un engaño. Está a solas con James y él pretende matarla. Empieza a golpearla y llega a morderle en la muñeca. Llega un punto en que queda inconsciente y sueña que hay un ángel a su alrededor, cuando en realidad es Edward, que ha llegado a la escena con su familia. El doctor Cullen empieza a curar a Bella y Edward se ve obligado a sacarle la ponzoña de su cuerpo para que ella no se convierta en vampiro.
Bella despierta días después en un hospital acompañada por su madre y Edward. Este último le dice que deberían permanecer alejados el uno del otro porque es peligroso para ella, pero ninguno de los dos puede estar sin el otro.
Al final del libro, Edward lleva a Bella al baile de fin de curso y allí discuten sobre la inmortalidad de la joven.



Mi Blog

Bueno... espero que les guste el Blog
proximamente hago un Fans - Fics de Renesmee
we... el qe quiera qe plubliqe un Fans- Fics me puede contactar
pisy.963@hotmail.com o mi metro es www.metroflog.com/prisci07


Espero qe les guste nos vemos

Besos

Biie... =)